Sunday, July 24, 2011

Y acaso importa una mierda el título?

Hace ya varios días escribí esto, total, no importa, esta más vigente que nunca...

Es difícil volver a comenzar a escribir luego de un periodo de cambios, y es que quien dice que cuando el mundo es destruido en pos de nacer con uno nuevo, en otra tónica, con nuevas definiciones y la muerte de viejas y podridas creencias de salvamiento.

Me hago viejo con un alma vieja y lo único joven en mi es mi cuerpo, aun madurando, o mejor aun creciendo,evolucionando a un ritmo y abrazando el camino del medio, de la solitud y del anhelo del Superhombre en un mundo donde la moral cambia con el sonar de un click pero todavía presa de su humanidad y de almas cohibidas por un sinnúmero de sinsentidos.

Demian tiene que retirarse a las alturas, inalcanzables por los pequeños seres que no buscan la inmortalidad y adoran la muerte antes que la vida, ¿actualmente?, no tan difícil , la globalización , ajena a la teoría del eterno retorno y aquella época del Zaratustra nos ha hecho a todos seres, grandes y pequeños, alienados de sí mismos y de la naturaleza que aun nos rodea, maltratandola y destruyendola a punto de la autodestrucción, sobreviviendo pobremente a punta de la humanidad misma ; así , la ciudad se ha vuelto un monstruo de gris cielo y donde los lobos caminan con tosco andar, pero pasean aunque ya ni siquiera son tachados de locos...

La locura tomó dos caminos y la enfermedad mental con la que nace la mayoría es uno de ellos, el otro trayecto, el de los inmortales,el de los inmortales, aquella locura siempre será escasa y esa genialidad es de nosotros y nadie más, por más imitadores y pésimos emuladores (moscas venenosas) en el trayecto sobre el puente del destino.

Los solitarios, en un mar de gente de ojos que no ven, oídos que no oyen, manos que no asen , seguimos siendo la gran minoría y el aire que tomamos es un aire más frío que nunca, hielo mismo en nuestros pulmones, pues el territorio de la estepa se acrecienta a un ritmo geométrico; el horizonte es la guerra a la que acudimos y la lucha es más sangrienta, pero que importa morir en ella, el campo de batalla no tiene piedad, y ¿la verdad?: no la necesitamos, pues la evolución no es un puente de los que usan los coches sino una trocha pedreada y segmentada en longitudes dispares que solo hocicos entrenados encontramos y andamos con orgullo y diligencia.

Hoy no gruño como cachorro, pero el cojín de mis patas empieza su largo trajín y siento el suelo, Demian ha empezado a andar, y su camino, es un camino solitario y helado.

No comments: