Despertar a esa hora del día, o de la noche, en un cuarto que no es mio, en una casa que no es mía, con ropa que no es mía, y según veo, en una hora que no es mía...
Mirarme al espejo y ver que tengo los ojos grises, como desde hace un buén tiempo, notar aquellos signos corpóreos de algo inmanejable, inevitable y tal parece que inherente a lo que represento como "humano" o mierda viviente en el mundo. ¿ya para qué?
El mundo gira, mientras el maldito observador se queda quieto en la maldita soledad de su cubículo, nada nuevo, nada viejo, NADA, PUTAMENTE NADA...
Nada viejo: consejos ridículos sobre vivencias personales, el hecho de no conocerme, realmente y extrapolar lo que ellos viven para uno, como si fuese algo verídico, que sirviera, una puta excusa para creer que se sienten mejor arreglando lo inarreglable.
Nada nuevo: ya, nada nuevo, nada que ver, nada que esperar, nada que encontrar, nada que perder, y la llamada de las estaciones que muestra que el ciclo se repite y de cierta forma,¿para qué caminar ya?
¿para qué siquiera pararme de la cama y pretender que merece la pena andar por la ciudad y que el mundo de algún momento va a hacer algo que me empuje a levantarme? Ya incluso, llegar al punto en el que es mejor cambiarme de tema, no escucharme, ponerme de segundo plano, pues ya lo han oído todo de mi y no hay nada interesante en la mierda estepariana, es eso , ¿no?.
Tener siempre la puta razón, tantas canciones que expresan, tantas letras que suenan diferente y dicen la misma joda, sin lunas llenas, con un amanecer que ¿para qué?...
Saturday, August 11, 2012
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