Robandome la frase de un amigo: "Sólo desde el fondo se entiende dónde está arriba y dónde abajo".
Claridad.
Son de esas cosas que cuando uno se ve en la inmunda tiene mucho tiempo para ver realmente hacia donde quiere ir...
Sunday, November 27, 2011
Thursday, November 10, 2011
Y encontré dos o más de dos cosas y situaciones hoy...
Primero: Había más gente de la UdeA en la UD , que gente de la UD en la UD las horas que estuve plantado aguantando frío, hambre y un internet bajo proxy que sirve pa 3 en un equipo con android ( bueno y no me aguanté las ganas de fumar)...
Segundo: Encontré la canción del mes, justo, resultó ser la primera canción que alguna vez grabé en un casette y que escuché, como solía hacerlo con el programa de Andrés Duran y el que daban en 88.9 (cuando todavía era una emisora rock, incluso radioacktiva era una emisora rock por si no se acuerdan), vaya canción, desde ahí y escuchar a Death en el otro programa (los daban al mismo tiempo) me cambió la vida como la veía desde el lado de un metalero wannabe y me dije a mi mismo: mi mismo, no voy a ser el típico metalero, si la música tiene un sentido tan pero tan profundo, si arranca lagrimas, sonrisas, odios, amores, si sirve para expresar lo que sientes, o lo que alguien en un momento dado estuvo sintiendo, o tan sencillo como esto: si sirve de banda sonora para tu vida, merece ser escuchado, en repetidas ocasiones, no importa género, ritmo, pues es verdadera música. La canción: Dirge for November, de Opeth en su magnánimo trabajo Blackwater Park del 2001 ( es más, hace 10 años fué que la escuché por primera vez).
Tercero:
"Soy un accidente automovilístico y ustedes tienen el derecho de bajar la velocidad para observar" Por fín encontré la frase completa, era de los pocos realitys de Vh1 que me gustaba ver, y es que cuando ves a alguien así, con un sufrimiento tan real como el de Danny Bonaduce en su reality no puedes hacer mas que ver y tomar esa frase tan propia, tan sincera, tan salida de los rincones oscuros del alma humana ( no como las idioteces de Ozzy Osbourne en "The Osbournes")...
Cuarto: Definitivamente el orden correcto para escuchar los dos ultimos albumes de Death es: 1 - Symbolic 2 - The Sound Of Perseverance... sobre todo cuando la última pista de el Symbolic (Perennial Quest), es seguida de la primera pista del TSOP: Scavenger of Human Sorrow... Y la primera canción que escuché este 2011 fué Perennial Quest...
Si, tal parece que este año volveré con la tradición de los 24 de diciembre escuchar completo el Blackwater Park...
Segundo: Encontré la canción del mes, justo, resultó ser la primera canción que alguna vez grabé en un casette y que escuché, como solía hacerlo con el programa de Andrés Duran y el que daban en 88.9 (cuando todavía era una emisora rock, incluso radioacktiva era una emisora rock por si no se acuerdan), vaya canción, desde ahí y escuchar a Death en el otro programa (los daban al mismo tiempo) me cambió la vida como la veía desde el lado de un metalero wannabe y me dije a mi mismo: mi mismo, no voy a ser el típico metalero, si la música tiene un sentido tan pero tan profundo, si arranca lagrimas, sonrisas, odios, amores, si sirve para expresar lo que sientes, o lo que alguien en un momento dado estuvo sintiendo, o tan sencillo como esto: si sirve de banda sonora para tu vida, merece ser escuchado, en repetidas ocasiones, no importa género, ritmo, pues es verdadera música. La canción: Dirge for November, de Opeth en su magnánimo trabajo Blackwater Park del 2001 ( es más, hace 10 años fué que la escuché por primera vez).
Tercero:
"Soy un accidente automovilístico y ustedes tienen el derecho de bajar la velocidad para observar" Por fín encontré la frase completa, era de los pocos realitys de Vh1 que me gustaba ver, y es que cuando ves a alguien así, con un sufrimiento tan real como el de Danny Bonaduce en su reality no puedes hacer mas que ver y tomar esa frase tan propia, tan sincera, tan salida de los rincones oscuros del alma humana ( no como las idioteces de Ozzy Osbourne en "The Osbournes")...
Cuarto: Definitivamente el orden correcto para escuchar los dos ultimos albumes de Death es: 1 - Symbolic 2 - The Sound Of Perseverance... sobre todo cuando la última pista de el Symbolic (Perennial Quest), es seguida de la primera pista del TSOP: Scavenger of Human Sorrow... Y la primera canción que escuché este 2011 fué Perennial Quest...
Si, tal parece que este año volveré con la tradición de los 24 de diciembre escuchar completo el Blackwater Park...
Labels:
Danny Bonaduce,
Death,
Opeth
Thursday, November 03, 2011
We all wanna go home...
Hoy, tras unos meses después de lo último que escribí lo hago, no se si sea petición o como dije, para escribir debes necesitar hacerlo, necesitar decir algo, plasmar sentimientos, pensamientos, i-racionalidad, silencios, ruido, dejar un pedazo de tu mente y alma dentro de un papel o como es este medio: digital, solo accesible a ojos prestos a leer con detenimiento...
Días,de altibajos, de conocer lo extraño, lo más humano y lo más animal del lobo estepario mismo, de caminos de frío suelo, con barro en las comisuras de los dedos, con aliento cansado y de crin mojada por la lluvia que cesa solo a ratos...
De un aullido tosco y ronco, escuchado en las lejanías y las cercanías del calor humano, guardado como recurso audiovisual en la mente de los que no olvidan nunca lo que se ha vivido, por que, después de todo, puede que todo se convierta en una marejada de recuerdos y deseos de tiempos aquellos donde aquel lobo fue mas lobo que nunca, donde gruñó, mordió y mostró sus dientes provocando miedo y siendo invitado al festín de la vida, a aquel teatro que una vez entró el Harry Haller del libro...
Teatro solo para locos!,Teatro Mágico, entrada no para cualquiera, versaba el aviso escondido, luminoso en aquel muro, en aquel puerta, y el juego de los inmortales empezó, el destino de un caminante, de otro caminante y los caminos que se cruzan en la tan mencionada por mi urbe suramericana, ambivalente, caliente y fría, de clima caótico...
Y su entrada, con todas sus puertas, aunque la guía incierta ha hecho más interesante el recorrido, con tantos aires, así, viento y fuego, combinación perfecta, soplo y llama, huracán vivo que consume tanto, tanto oxígeno que ha de asfixiar lenta y placenteramente el sistema respiratorio tan ansioso por tomar aire...
O no?, incierto también aquello es, pues quien quita un suministro ilimitado de aire citadino, si, ciudadano del mundo, baste y sobre para alimentar aquel fuego intenso de temperatura solar, encendida de incandescente luz de violento aliento...
El silencio, de nuevo, y siendo de día, donde el lobo aguarda la noche donde salir a correr con rumbo de aullarle a la flor de Luna, a su Armanda se convierte en una paciente espera, en un deseo infinito y divino, de volar y de alcanzarla, de levantarse a un nuevo día sin más ganas que de morir un mundo para crear otro, como el ave que rompe su cascarón y extiende sus alas cayendo desde lo alto del nido al precipicio y antes de tocar el suelo levantarse sobre el mismo y cási tocando y rayando los límites de la oscuridad emprender el camino a esa primero ténue y luego enceguecedora luz, con alas fuertes, sin parafina, etéreas para no ser quemado por la luz de la Luna.
Cierro los ojos, durmiendo a traspiés, imaginando, soñando, ilusionandome, desilusionandome, untandome de realidad y huyendo de ella a ratos, meditando mientras el ruido de los más contamina el ya viciado humo de Bogotá, mirando hacia arriba y hacia el frente, caminando, siempre, caminando, conociendo el amor...
Y es por eso que cantamos, todos queremos ir a casa.
Días,de altibajos, de conocer lo extraño, lo más humano y lo más animal del lobo estepario mismo, de caminos de frío suelo, con barro en las comisuras de los dedos, con aliento cansado y de crin mojada por la lluvia que cesa solo a ratos...
De un aullido tosco y ronco, escuchado en las lejanías y las cercanías del calor humano, guardado como recurso audiovisual en la mente de los que no olvidan nunca lo que se ha vivido, por que, después de todo, puede que todo se convierta en una marejada de recuerdos y deseos de tiempos aquellos donde aquel lobo fue mas lobo que nunca, donde gruñó, mordió y mostró sus dientes provocando miedo y siendo invitado al festín de la vida, a aquel teatro que una vez entró el Harry Haller del libro...
Teatro solo para locos!,Teatro Mágico, entrada no para cualquiera, versaba el aviso escondido, luminoso en aquel muro, en aquel puerta, y el juego de los inmortales empezó, el destino de un caminante, de otro caminante y los caminos que se cruzan en la tan mencionada por mi urbe suramericana, ambivalente, caliente y fría, de clima caótico...
Y su entrada, con todas sus puertas, aunque la guía incierta ha hecho más interesante el recorrido, con tantos aires, así, viento y fuego, combinación perfecta, soplo y llama, huracán vivo que consume tanto, tanto oxígeno que ha de asfixiar lenta y placenteramente el sistema respiratorio tan ansioso por tomar aire...
O no?, incierto también aquello es, pues quien quita un suministro ilimitado de aire citadino, si, ciudadano del mundo, baste y sobre para alimentar aquel fuego intenso de temperatura solar, encendida de incandescente luz de violento aliento...
El silencio, de nuevo, y siendo de día, donde el lobo aguarda la noche donde salir a correr con rumbo de aullarle a la flor de Luna, a su Armanda se convierte en una paciente espera, en un deseo infinito y divino, de volar y de alcanzarla, de levantarse a un nuevo día sin más ganas que de morir un mundo para crear otro, como el ave que rompe su cascarón y extiende sus alas cayendo desde lo alto del nido al precipicio y antes de tocar el suelo levantarse sobre el mismo y cási tocando y rayando los límites de la oscuridad emprender el camino a esa primero ténue y luego enceguecedora luz, con alas fuertes, sin parafina, etéreas para no ser quemado por la luz de la Luna.
Cierro los ojos, durmiendo a traspiés, imaginando, soñando, ilusionandome, desilusionandome, untandome de realidad y huyendo de ella a ratos, meditando mientras el ruido de los más contamina el ya viciado humo de Bogotá, mirando hacia arriba y hacia el frente, caminando, siempre, caminando, conociendo el amor...
Y es por eso que cantamos, todos queremos ir a casa.
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