Sunday, September 27, 2020

Weltschmerz... El aprendizaje de una nueva palabra, pero un viejo dicho

 Tomado de la wikipedia, créditos a los autores del artículo y las fuentes bibliográficas del mismo:

Weltschmerz [Acerca de este sonido escuchar ] es un término acuñado por el autor alemán Jean Paul usado para expresar la sensación que una persona experimenta al entender que el mundo físico real nunca podrá equipararse al mundo deseado como uno lo imagina.

Esta visión pesimista del mundo fue ampliamente utilizada por numerosos autores románticos como Lord Byron, Oscar Wilde, William Blake, Charles Baudelaire, Giacomo Leopardi, Paul Verlaine, François-René de Chateaubriand, Alfred de Musset, Mijaíl Lermontov, Nikolaus Lenau,1Hermann Hesse,2​ y Heinrich Heine.1​ El término también es utilizado para denotar el sentimiento de tristeza cuando se piensa en los males que aquejan al mundo. En el hablar cotidiano alemán, no es una palabra usada frecuentemente.

El significado moderno de weltschmerz en la lengua alemana, es el dolor psicológico causado por la tristeza que puede sufrirse cuando se comprende que las propias debilidades son causadas por la crueldad del mundo y circunstancias físicas y sociales. En este sentido, se puede sufrir de depresión y resignación, y puede convertirse en un problema mental (compárese con el hikikomori).

Saturday, May 02, 2020

El ser humano y el mundo sin alma

Cuál es la gracia y la obligación de seguir viviendo en un mundo en el que toda lucha parece más que en vano, una civilización humana en la que lo de rescatar suele ser más bien despreciable en comparación con el acúmulo de errores y desesperanzas...

Una civilización en la que el 1% del 1% poseen la grán mayoría de la riqueza económica mundial, con el poder sobre los gobiernos y los medios de producción.

Una civilización que sobrepobló el planeta y ha hecho daños tan irreversibles como envenenar la zona de Pripyat, extinguir más del 60% de la diversidad animal en menos de 40 años, envenenar el aire del mundo, envenenar los suelos con productos derivados del petróleo y los mares con plásticos.

Una civilización que no está educada, que está sumisa, que está alienada, que está encerrada en su individualidad y su egoísmo.

Una civilización estúpida, violenta, asesina, ciega, infantil, patética, fácilmente manipulable, sin espíritu, cansada de sí misma.

Una civilización sin esperanza, sin futuro, sin cambios reales, que alienta y romantiza la ignorancia y la imbecilidad.

Una civilización estulta y terca, ridícula y efímera...

Una civilización sin amor, sin altruísmo, donde los malos son más, donde los buenos no hacen nada (o son callados por la mayoria)

Una civilización que alienta la normalidad, la simpleza y lo básico.

Una civilización atrasada y que se ha visto superada por la tecnología, abrumada por la globalización y cegada por el odio.

Una civilización sin esperanza, ya lo dije, sin ganas de pelear, sin ganas de vivir, sin ganas siquiera de morir...

Una civilización injusta, insulsa, pueril, apendejada...

"Dado que la suma de penas es superior a la de alegrías, es preferible no-ser que ser, por lo que la moral debe entenderse como la ciencia del querer morir"  - Phillip Mäinlander

Y entonces ahí aparecen de nuevo esas ideaciones de muerte, en donde se cuestiona qué significa vivir, qué significa ser una persona ética y moral en este mundo al cual hago mención...

Así estamos expuestos a "La mentira inmanente" que Cioran expresaba de esta manera:

"Vivir significa: crecer y esperar, mentir y mentirse. Por eso la imagen más verídica que se ha creado nunca del hombre sigue siendo la del caballero de la Triste Figura, ese caballero que se encuentra incluso en el sabio más cumplido. El episodio penoso en torno a la Cruz o ese otro más majestuoso coronado por el Nirvana participan de la misma irrealidad, aunque se les haya reconocido una calidad simbólica que fue rehusada después a las aventuras del pobre hidalgo. No todos los hombres pueden tener éxito: La fecundidad de sus mentiras varía.. Tal engaño triunfa: resulta una rebelión, una doctrina o un mito y una muchedumbre de fieles: tal otro fracasa: no es entonces más que una divagación, una teoría o una ficción. Solo las cosas inertes no añaden nada a lo que son: una poedra no miente: no interesa a nadie, mientras que la vida inventa sin cesar: la vida es la novela de la materia. Polvo prendado de fantasmas, tal es el hombre: su imagen absoluta, de parecido ideal, se encarnaría en un Don Quijote visto por Esquilo... "...

He de considerar por tanto de que no tanto ir al hecho de que la maldad sea inmanente al ser humano sino que la mentira hace parte de lo que como civilización se compone a sí misma.

Y evocando a la filosofía de los Samurai japoneses se quiere buscar el Bushido, como rebelión ante esa normalización de la mentira, el Bushido, como filosofía de vida se puede definir de estas dos maneras las cuales dice el Hagakure, una explicación del bushido de 1716 cuyo título significa literalmente "Oculto en las hojas."
"Una vez el guerrero está preparado para el hecho de morir, vive su vida sin la preocupación de morir, y escoge sus acciones basado en un principio, no en el miedo".
"Si preparando correctamente el corazón cada mañana y noche, uno es capaz de vivir como si su cuerpo ya estuviera muerto, gana libertad en El Camino. Su vida entera estará sin culpa, y tendrá éxito en su llamado".
Pero qué imperturbabilidad se ha de pretender como escape a la mentira, como desobediencia, como si se tratase de un pobre caballo a quien se le coloca un limitante a su campo de vista para servir mejor a su propósito... Eso acaso elimina de la realidad el mal?, ese infierno que nos abrasa, ese haber vendido nuestras almas y nuestra consciencia al sistema...

Rafael Lechowski en su obra reciende del Canto de Amor a la Vida (qué ironía), en específico su canción "Fausto y el mundo sin alma" manifiesta (como si se tratase del ser humano en su complejidad y pobreza mental inherente como conjunto de todos los individuos de la especie):

"
Atraído por el ruido, acudió el Señor del Dinero y dijo
—"Hijo, únete a mí, tienes talento
Abandona ese primitivo idioma del alma
Y yo podré ayudarte a conquistar tus deseos"
—"¿Abandonar el alma, señor?
¡Es todo cuanto tengo!
Mi único deseo es ayudar al mundo enfermo"
—"¿El mundo? El mundo no tiene remedio
Sígueme y tendrás gloria" —rió el Señor del Dinero

...


Asediado por las deudas y la prisa del tiempo
Fausto llamó a la puerta del Señor del Dinero
—"Te advertí, Fausto. Prefieren la mentira
La gente no quiere pensar, quiere vivir distraída
Hagamos un trato, dame tu alma
Y te enseñaré el idioma del necio
Tendrás la gloria de inmediato"
—"De acuerdo, señor. Distraeré a la gente
Para que no sienta más, para que no piense"
El Señor del Dinero tenía razón
Creando sin alma, el mundo entiende mejor
Y enseguida se hizo célebre
Cuántos laureles, cuántos fieles
Cuántos jurdeles, cuántos burdeles
La vanidad se apoderó de él
Siguiendo su éxito, otros artistas se corrompieron también
Predicaba el amor y estaba solo
Ya no sentía lo que creaba, robaba ideas a otros
Y el público volvía con alma vacía
Sin aprender nada, sin recordar nada de lo que oía
El alma comenzó a extinguirse
Hombres y mujeres traían niños sin alma a un mundo triste
Fausto, horrorizado, buscó al Señor del Dinero
Pero ya era tarde para romper el acuerdo
Y cumplió la pena más larga:
Crear sin alma para un público sin alma en un mundo sin alma "


 Y vaya que caro estamos pagando el vender nuestra alma al señor del dinero, viviendo un genocídio masivo, el paso a la peor de las distopías que hasta el más de los escritores de ficción haya imaginado antes.

Respecto al comportamiento humano (tan despreciable como despreciarme a mí mismo en consecuencia y coherencia) comenta sobre este análisis tras el juicio al genocida nazi Adolf Eichmann Hanna Arendt acuñó la expresión «banalidad del mal» para expresar que algunos individuos actúan dentro de las reglas del sistema al que pertenecen sin reflexionar sobre sus actos. No se preocupan por las consecuencias de sus actos, sólo por el cumplimiento de las órdenes. La tortura, la ejecución de seres humanos o la práctica de actos «malvados» no son considerados a partir de sus efectos o de su resultado final, con tal que las órdenes para ejecutarlos provengan de estamentos superiores.

Que se ha de traducir obviamente a toda actividad humana, y ya lo he mencionado suficiente (o no suficiente, pues cada día, cada momento es una oportunidad para la desesperanza), somos malos, somos vacíos, superficiales y huecos, y sobre todo, intrascendentes...

Bienvenidos al mundo de la pandemia, del culto al dios dinero, a lo vano, lo efímero, a la pobreza del espíritu y el desasosiego, al mundo sin alma, de la mentira, de lo inmanente e inherente a la naturaleza de la existencia misma, de la ciencia del querer morir como solución a la podredumbre de la vida.

Y finalmente, de esos ecos Faustianos de la canción de la extinta banda Agalloch:

"[Faust:] "So, still I seek the force, the reason governing life's flow, and not just its external show."
[Mephistopheles:] "The governing force? The reason? Some things cannot be known; they are beyond your reach even when shown."
[Faust:] "Why should that be so?"
[Mephistopheles:] "They lie outside the boundaries that words can address; and man can only grasp those thoughts which language can express."
[Faust:] "What? Do you mean that words are greater yet than man?"
[Mephistopheles:] "Indeed they are."
[Faust:] "Then what of longing? Or affection, pain and grief? I can't describe these, yet I know they are in my breast. What are they?""
[Mephistopheles:] "Without substance, as mist is."
[Faust:] "In that case man is only air as well!"

Me cuesta creer que solo seamos aire, pero a estas alturas, no hay otro significado para describir la existencia humana...


Wednesday, April 08, 2020

You have nothing more to find, you have nothing more to lose...

Versa una canción sobre el karma, en un album que habla de la historia de un hombre que después de morir busca de nuevo a su amada quien decidió seguir su vida sin el. Eso provoca en el espectro un resentimiento que le lleva a enfrentarse con la viuda en un intento de recuperarla que solo conseguirá provocar su rechazo, he ahí la idea del karma: Del destino manifiesto labrado con años de fracasos y decepciones.

Karma: Entender de una vez por todas que llegué a un punto en mi vida en que no he hecho NADA significativo en mi vida o en la vida de otros ( aparte de hacerles daño, abandonarlos, alejarme, pedir lo que no merezco y así)...

Karma: Haber recibido dolor y en retaliación impartir dolor... Bueno, creo que es es a lo que supuestamente llaman naturaleza humana.

Karma: La sensación inconmesurable de la perdida y la nada. Del deseo de morir. Del encontrar que no hay esperanza en la salvación de la especie, no hay golodrina que haga llover, no hay deus ex machina, no hay elevación de la conciencia, solo veo muerte, egoísmo y podredumbre.

Y es ahí donde se dilucida la tal naturaleza humana: Egoísta, Violenta, Superficial, Banal, Primitiva, Cruel, Estúpida, Bruta, Ridícula, Antiética, Amoral... Eso somos... Basura que roba aire y además lo envenena. Ese es nuestro Karma: Ser artífices de nuestra propia destrucción, pues no hay nada más que encontrar, ya no hay nada más que perder, todo se ha perdido...