Años viendo la injusticia, y hoy hablé sobre lo visible y notable en ello en algo tan simple/complejo (dependiendo de la óptica con que se mire), como lo es la evaluación del estudiante/interno/residente en prácticas clínicas, es algo que he visto desde hace años... Si uno no es de facies "elegantes" o atractivas, si no anda con calzado fino, si no anda siendo de la rosca, del montón, del que alimenta el círculo de lo "tradicional", lo "normal", uno va a hacer parte de esa brecha entre la educación profesional en medicina y la escuela de idiotas útiles que no cuestionan, no pelean, no piensan, solo atienden, solo obedecen al que está encima de su posición en la jerarquía...
De poco o nada en estos medios sirve ser un ser pensante, que cuestiona la realidad ante los propios ojos, puesto que no se está siendo esa persona que esperan de uno... ¿Y qué esperan de uno?, lo más triste es ver esa brecha de objetividad en profesores (la gran mayoría ni lo intentan, la verdad ) egresados de la misma escuela: sea visible, pues no nos sirve que aunque se dedique a los pacientes (los realmente interesados en que uno sea buen médico) sino que se muestre, que deje "esa timidez y esa falta de integrarse con el grupo", sea lambón, puesto que "los estudiantes son nuestra mejor inversión" (o cualquier otra mentira insulsa y poco creíble que le dicen a uno), dado que su ego, arrogancia y falta de consideración con su prójimo no consideran otra cosa que no sea la de recibir lisonjas y otras musarañas para sentir que el otro lo está aprobando y dándole la aceptación y lugar que usted quiere, la docencia y el conocimiento que usted debería estar transmitiendo a sus alumnos vale tres tiras de mierda, no importa en lo absoluto si el desempeño, el compromiso y responsabilidad de su educando le dan otro nivel en cuanto a su valor como aprendiz de este oficio, como persona, como ser humano, eso no les interesa, sino recibir halagos, reírse de sus pésimos chistes y su aún peor forma de ser con los demás (¿o es que miento cuando menciono la desunión en el gremio, dada por la falta de empatía que día a día muestran frente a problemáticas que afectan a otros menos a usted y su puñetera posición privilegiada?)...
Ese es el triunfo amargo, de recibir un título universitario como médico cirujano de la mejor universidad del país y que el camino a ello haya estado plagado de injusticia.
Como dice el meme: pésimo servicio.